Los suelos de madera Dinesen se entregan siempre sin tratar, y tras su instalación deben lijarse y someterse a un tratamiento básico.
El tratamiento básico tiene como finalidad de proteger las tablas de madera de la suciedad y la desecación y, al mismo tiempo, crear una fina película que minimice el contacto directo con del tablón de madera. Para alcanzar el resultado deseado, el lijado y el tratamiento deben realizarse con esmero. Por eso Dinesen aconseja que esta tarea sea llevada a cabo por un instalador profesional.
El tratamiento básico con lejía constituye una antigua tradición escandinava, que asegura que la madera mantenga un color bonito y claro. La luminosidad de los suelos de madera tratados con lejía proporciona a las estancias armonía, tranquilidad, y una especial sensación de pureza. Además, la lejía abre los poros de la madera, permitiendo que el aceite o el jabón penetren mejor en ella.
El tratamiento con lejía no proporciona protección alguna a la madera, así que debe saturarse, a continuación, con aceite o jabón. Dinesen aconseja que se aplique al suelo un tratamiento básico con lejía y jabón, o lejía y aceite.
Se ha de prestar atención al hecho de que algunos tipos de lejía pueden alterar el color de la madera. La lejía Dinesen es una lejía suave, desarrollada especialmente para Dinesen Douglas. Por ello Dinesen aconseja utilizar la lejía Dinesen para el suelo.