Hay un sentimiento de grandeza asociado a Dinesen Douglas. Las amplias y llamativos tablones de madera, con su harmónico veteado, revelan, desde la distancia, que constituyen algo muy especial. Un tablón de madera macizo nos proporciona un fragmento de nuestra magnífica naturaleza.
Pero, a pesar de lo que se podría pensar, la historia de Dinesen Douglas no comienza en los bosques europeos, con árboles Douglas alzándose hacia el cielo. Comienza en el palacio de Sønderborg.
Del palacio al hogar exclusivo
En 1965 Peter Koch y Jørgen Stærmose, conocidos arquitectos e Inspectores Reales de edificios, contactaron con Dinesen en busca de tablones excepcionalmente largas para restaurar el Palacio de Sønderborg (Sønderborg Slot), de 400 años de antigüedad. Antiguamente, las tablas largas y anchas se elaboraban en pino de Pomerania, que ya no se encuentra. La longitud y la anchura que deseaban los arquitectos precisaban, así, de algo especial.
Utilizando la especie Douglas, Dinesen elaboró, para el palacio, tarimas de hasta 15 metros de largo y 45 centímetros de ancho. El efecto en el palacio fue espectacular, y cubrió todas las expectativas. El los años siguientes, Dinesen se convirtió en proveedor de una larga serie de palacios, mansiones e iglesias.
Hoy seguimos siéndolo, pero ahora también hay muchos otros que disfrutan las profundas cualidades propias de un Dinesen Douglas macizo y casi indestructible. Podrá encontrarnos en hogares modernos y únicos, en hoteles exclusivos e inolvidables restaurantes, no solamente en Dinamarca, sino en todo el mundo.
La Historia de la especie Douglas
La especie Douglas procede de la costa oeste norteamericana, donde crece en un área que se extiende desde California, por el sur, hasta la Columbia británica, por el norte. La especie Douglas se introdujo en Europa en 1827, y recibe su nombre de David Douglas, botánico escocés. En Europa, este imponente árbol puede alcanzar los 60 metros de alto y 1 metro de diámetro.
Dinesen Douglas procede de las mejores poblaciones de los bosques europeos, y son árboles de entre 80 y 120 años de edad. Mientras que en otras partes del mundo es absolutamente necesario asegurar la sostenibilidad de la silvicultura mediante certificaciones, en Europa los bosques han sido cuidados con gran esmero durante siglos. Para los propios silvicultores, un buen cultivo es la condición indispensable para obtener árboles de alta calidad. Y así ha sido siempre.
El mayor lujo
Un suelo Dinesen Douglas constituye, a la vez, una expresión de la Historia y de la innovación. Se adapta, con la misma naturalidad, tanto al palacio renacentista de 400 años de antigüedad, como al apartamento urbano moderno y minimalista. Arquitectos internacionales, y constructores que persiguen la calidad, utilizan la anchura de los tablones de madera Dinesen Douglas para crear un efecto especial, que unifica el espacio y, a la vez, lo amplía. Y que constituye un lujo natural.
Dinesen Douglas es una elección estética, que crea valor y se conserva durante cientos de años. Es lo primero que apreciará al entrar en la estancia, y lo último que perderá de vista.