Dinesen Roble – el respeto por la herencia en la madera

En la naturaleza, los robles constituyen siempre un espectáculo. Su fuerza vital resulta excepcional, y provoca respeto. Al mismo tiempo, los robles evocan muchas historias de los duros inviernos y tórridos veranos a los que han sobrevivido, y del tiempo en que los robles resultaban cruciales para la seguridad de Dinamarca.

Historias acerca de los robles destinados a la construcción naval – y el contacto con los ingleses
Una parte de los robles que encontramos hoy en los bosques de Dinamarca se plantaron hace más de 200 años por orden real. Cuando los ingleses derrotaron a la flota danesa a comienzos del S. XIX, muchos barcos resultaron hundidos, y los restantes tomados como botín. En ese momento, en Dinamarca escaseaban los bosques, así que el Rey quiso asegurarse el futuro suministro de robles para la flota de guerra. Hoy en día podemos encontrar en todos los bosques daneses los viejos robles destinados a la construcción naval. Claro que destinados a un fin diferente y pacífico.

En 2002 el arquitecto británico John Pawson contactó con Dinesen, pues necesitaba tarimas de roble gruesas y amplias para un proyecto de prestigio en Londres. Argumentó que ello podría constituir un reto para Dinesen, especialmente interesante debido a las relaciones históricas entre Inglaterra y los robles daneses. Por otro lado, habíamos tenido ya el placer de utilizar el roble destinado a la construcción naval para elaborar planchas destinadas a la cubierta del mayor barco de madera del mundo, la fragata Jylland. Dinesen decidió utilizar el roble danés para el proyecto minimalista de John Pawson, y de este modo el roble destinado a la construcción naval llegó a Inglaterra, ahora de forma pacífica.

La calidad de los viejos robles daneses ha establecido el estándar para el Douglas Roble, incluso cuando sólo unos pocos suelos son fabricados hoy en día con roble destinado a la construcción naval.

Una historia muy especial
Un suelo de madera de Douglas Roble procede de árboles plantados 5 o 6 generaciones atrás. Han sobrevivido a absolutamente todo a lo que se han expuesto durante 150 o 200 años. Es una proeza por la que tenemos gran respeto. Por eso intentamos aprovechar al máximo cada uno de los robles.

Aceptamos solamente la mejor madera en bruto de bosques europeos bien gestionados, pero a veces, incluso el mejor tronco esconde sorpresas que no salen a la luz hasta que se procede al corte. Por eso controlamos repetidamente cada una de los tablones en el curso de su elaboración. Todo ello forma parte de nuestros esfuerzos diarios por suministrar una calidad sin compromiso a nuestros clientes.

Con Dinesen HeartOak® hacemos una virtud de la herencia del árbol y de sus más íntimos secretos. Las tablas de madera, excepcionalmente amplias, proceden del centro del tronco, en el que puede leerse toda la historia particular de ese roble. Preparamos cuidadosamente la madera conservando las fisuras naturales, que son el resultado de la acción de la naturaleza a lo largo de cientos de años. Constituye un hermoso detalle ver como las fisuras se anudan en la madera del roble.

Con los tablones de madera HeartOak ®, naturales y llenas de carácter, los arquitectos han encontrado un sinfín de nuevas posibilidades. Las tarimas contienen toda la vitalidad y la fuerza que el corazón puede esperar de la madera de roble, y determinan el ambiente de la estancia entera.

Un sólido fundamento
Al combinar la calidad de los viejos robles con los conocimientos de Dinesen acerca de la madera acumulados por cuatro generaciones, adquiere usted un suelo de roble especialmente elegante. Y más que eso. El día que se instala, el suelo de Douglas Roble, sea Dinesen HeartOak ®, o las tarimas de madera de roble especialmente amplios Dinesen GrandOak ®, viene cargado de historia. Las tablas de madera son tan gruesas y duraderas que permanecerán durante siglos en su lugar, proporcionándole así una sólida base para su propia historia.